¿De quien realmente son tus sueños?

En estos días dentro mis estudios de preparación me atravesé a la pregunta “¿mis sueños, son realmente míos?
Confieso que esta pregunta me detuvo por un instante a pensar que nunca reflexione sobre mis sueño antes. Comencé a recordar que algunos sueños en el pasado los logré, pero una gran mayoría de ellos no; y algunos ya me es difícil hasta recordarlos.
Comencé hacerme la pregunta de ¿por qué?
Recuerdo la ilusión que se siente cuando identificas algo que deseas para ti, una nueva meta, un sueño. Recuerdo la energía que provoca en uno, la pasión y determinación qué se siente ante un sueño. Recuerdo ese deseo de querer compartir con todos esa idea que cambiaria mi vida y la de muchos.
Aquí comencé a entender que fue lo que ocurrió con mucho de los sueños que tuve en el pasado, y seguramente a ti té ha sucedido igual, así que te los comparto.
Algunos sueños murieron de la mano de amistades y familiares que aunque no creo fueron mal intencionados, me vendieron sus sueños, temores y lamentablemente yo los compré.
Hoy entiendo que en ocasiones las personas te dan consejos basados a sus malas experiencias o peor aún ofrecen consejos basados en las malas experiencias de otros. Hoy me doy cuenta que tonto fui.
Algunos sueños murieron en mí ante una decepción , un sentir en mi opinión bien destructivo. La decepción es ese espacio entre la realidad y la expectativa. Recuerdo tener un deseo ardiente y convertir un sueño realidad para mí y los míos, pero una vez me encontré trabajando para ello, tuve una mala experiencia que me provocó una inmensa decepción y me dije a mí mismo; “quizás esto no es para mí”. ¿Te ha pasado? Seguramente sí y recuerdas ese momento muy bien.
Con algunos sueños me percaté que costaba mucho trabajo. Comencé a extrañar viejas costumbres, extrañar compartir con amistades, atender las emergencias de otros solo para probar mi lealtad a su amistad. Comencé a convencerme a mí que ese sueño no era tan necesario y que muy probable era solo un capricho de mi egoísmo. Así que mire a mi alrededor y me convencí a mismo que ya había logrado lo suficiente y total la mayoría de las personas ya estaban ahí. En otras palabras decidí aceptar un sueño promedio envés del sueño que ya tenia. Recuerdo en ese momento sentir un gran alivio por que ya me había liberado de esa absurda idea que tanto tiempo me estaba consumiendo. Pero un tiempo más tarde mire atrás nuevamente y me pregunté ¿y si lo hubiera logrado? Y me hice preguntas como ¿habré hecho bien en darme por vencido? Todavía hoy me hago preguntas similares en especial cuando veo personas que han logrado mucho más.

Creo una gran parte de los sueños que no me lance a lograr murieron ante mi desconfianza de poderlo lograr. Un sentír muy común en todas las personas; pero solo unos pocos logran dominar y no prestar atención. La verdad es que toma mucho coraje luchar por los sueños. No creas esto solo nos ha pasado a ti y a mí , leí hace poco que en una encuesta llevada a cabo a un grupo de ejecutivos de posiciones muy altas en sus industrias como CEO y ejecutivos de altos rangos en el gobierno, al preguntarles cuántos se habían rendido antes sus sueños más grandes, 50% contestaron que si más 95% contestaron que nunca lograron sus sueños más grandes así que no estamos solos.
Con el tiempo tengo más claro que muchos no logramos nuestros sueños por qué nuestras razones detrás de ellos no son suficientes. Cuando pienso en los sueños que sí he logrado, todos tienen en común unas razones que parecen ser básicas pero muy poderosas. Se necesitan razones válidas para levantarte todos los días a luchar por tus sueños y pagar el precio. Por su puesto necesitas más de una sola razón para lograrlo. Sí, pagar el precio por que créeme si deseas lograr algo grande, te va a costar y cuando llegue ese momento de pagar si no tienes claro tus razones es precisamente en este momento que puedes dar atras y tan siquiera pensar en el tiempo ya invertido y la razón por la que comenzaste.
Es por esto que hoy en adelante antes de comenzar a lanzarme ante algún sueño primero necesito validar él mismo a través de preguntas honestas y muy serias. Los pasados meses hemos estado trabajando con empresarios y ejecutivos de diferentes industrias discutiendo el proceso de validación de sueños y cómo aplicar estos principios a sus organizaciones. Espero este blog pueda ser de ayuda a definir los sueños que hoy emprendes. En las próximas semanas estaremos organizando grupos de estudios profundizando en las 10 prontas que todo emprendedor necesita hacer basado en los estudias del libro de John Maxwell , Vive Tus Sueños. Por tiempo limitado las estamos llevando a cabo online libre de costo. Si interesa, visita nuestra página www.lilvelife4ventures.com y suscríbete hoy ya que son solo 8 espacio por equipos.
Uno mis mentores siempre dice que el momento ideal para tener un mapa es antes de entrar al bosque. El perseguir nuestros sueños muchas veces se puede comparar como un camino en el bosque buscando una salida. Nosotros te podemos ayudar a obtener ese mapa que te encaminará al éxito.